El Gobierno nacional oficializó un nuevo régimen para simplificar las importaciones puerta a puerta realizadas a través de Correo Argentino. La medida, implementada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) mediante la Resolución General 5884/2026, equipara las condiciones de este sistema con las del régimen de courier y busca agilizar las compras internacionales para uso personal.
La normativa reemplaza el esquema vigente desde 2018 y adapta el procedimiento a los cambios introducidos por el Decreto 604/2026. Entre las principales modificaciones, se establece que los envíos podrán tener un valor FOB de hasta 3.000 dólares, incluir un máximo de tres unidades de la misma especie y no podrán tener finalidad comercial para acceder al régimen simplificado.
Además, Correo Argentino podrá acordar con las plataformas de comercio electrónico el pago anticipado de los tributos al momento de la compra, solicitar al destinatario la validación de la declaración antes de que el paquete llegue al país y representarlo ante la Aduana en caso de ser necesario, salvo que el usuario decida realizar el trámite personalmente.
Según explicó el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, hasta ahora el Correo debía esperar el arribo del envío para iniciar el proceso aduanero, aun cuando ya contaba con la información necesaria. Con el nuevo esquema, esos pasos podrán realizarse de manera anticipada, lo que permitirá reducir significativamente los tiempos de entrega y evitar trámites presenciales.
La resolución también elimina la normativa anterior (Resolución General 4.447), simplifica los controles aduaneros y reduce la carga administrativa. Asimismo, establece que los libros, impresos y documentos que superen los controles podrán entregarse bajo la modalidad puerta a puerta sin necesidad de realizar la declaración mediante el Sistema de Declaración Aduanera (CDS).
Desde el Gobierno señalaron que la iniciativa forma parte del proceso de modernización de los procedimientos aduaneros y busca facilitar el comercio internacional, ofreciendo procesos más ágiles y eficientes para los usuarios, sin dejar de mantener los controles necesarios para garantizar la seguridad de las operaciones.



