El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, respondió públicamente a las declaraciones de Javier Milei tras su participación en un acto del Partido Liberal en San Pablo. Durante el lanzamiento de su candidatura a la reelección por el Partido de los Trabajadores, Lula calificó la visita del mandatario argentino como “una payasada” y cuestionó su intervención en la política brasileña.
El cruce se originó luego de que Milei respaldara la candidatura de Flávio Bolsonaro en un acto partidario. En ese contexto, el presidente argentino lanzó duras críticas contra Lula, a quien tildó de “ladrón” y “presidiario”, lo que provocó una reacción inmediata del gobierno brasileño.
Durante su discurso, Lula defendió la soberanía electoral de su país y dejó un mensaje contundente: aseguró que no permitirá injerencias externas en las elecciones de Brasil. Además, remarcó que su vínculo con Argentina se mantendrá en el plano institucional, evitando escalar el conflicto a nivel diplomático personal.
La tensión entre ambos gobiernos incluyó la intervención del Palacio de Itamaraty, que convocó al embajador argentino en Brasil para pedir explicaciones, mientras que también se llamó a consultas al representante brasileño en Buenos Aires.
Pese a la dureza del intercambio, en las últimas horas comenzaron a aparecer señales de distensión. Lula autorizó el regreso del embajador brasileño a Argentina en el corto plazo, lo que sugiere un intento de encauzar la relación bilateral por vías diplomáticas.



