El Gobierno de Chile decretó el estado de catástrofe debido a las intensas lluvias que afectan gran parte del país y que ya provocaron la muerte de cinco personas, además de dejar 17 heridos, una persona desaparecida y cerca de 100.000 aisladas.
La medida fue anunciada por el presidente José Antonio Kast tras una reunión con las autoridades encargadas de monitorear la emergencia. El fenómeno climático, generado por un sistema frontal, provoca desde fines de la semana pasada fuertes precipitaciones, vientos, nevadas y deslizamientos de tierra.
Según el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, diez de las 16 regiones del país continúan bajo alerta meteorológica.
El estado de excepción constitucional por catástrofe regirá en toda la región de Coquimbo y en la provincia de Huasco, en la región de Atacama. Esta decisión permitirá que las Fuerzas Armadas colaboren en tareas de asistencia, seguridad y reconstrucción en las zonas afectadas.
De acuerdo con el último balance oficial, 98.981 personas permanecen aisladas y 1.179 debieron ser evacuadas y trasladadas a albergues.
Las lluvias provocaron cortes en el suministro de agua potable y energía eléctrica, además de desbordes de ríos y derrumbes en distintas zonas del país.
El presidente aseguró que el Gobierno dispone de todos los recursos necesarios para afrontar la emergencia y que continuará monitoreando la evolución del temporal y la situación de las comunidades afectadas.



