La Justicia Federal de Salta ordenó la prisión preventiva de dos ciudadanos bolivianos acusados de intentar sacar ilegalmente del país una aeronave valuada en 150.000 dólares. Uno de ellos había sido condenado en Paraguay por traficar 440 kilos de cocaína.
Dos hombres fueron imputados por la Justicia Federal de Salta en el marco de una investigación que reveló una presunta maniobra para contrabandear una avioneta que había despegado desde Paraná. Se trata de dos ciudadanos bolivianos, identificados por sus iniciales C.M.P., piloto de 46 años, y D.M.A., de 40.
La fiscal federal Lucía Orsetti, a cargo de la Sede Fiscal Descentralizada Tartagal, formalizó la imputación por realizar funciones aeronáuticas sin habilitación y por tentativa de contrabando agravado. En una audiencia reciente, el juez federal de garantías de Orán, Jorge Gustavo Montoya, dispuso la prisión preventiva de ambos por 80 días, al considerar la gravedad del caso, la falta de arraigo y el riesgo de fuga.
La investigación se inició el 9 de julio, cuando personal del Aeródromo General Enrique Mosconi, cercano a Tartagal, detectó una maniobra aérea irregular. Según se estableció, una avioneta Cessna 210 aterrizó en el lugar, aunque su plan de vuelo indicaba que debía provenir de Santiago del Estero, cuando en realidad había partido desde Paraná.
Horas después, los acusados se presentaron en el aeródromo y aseguraron que solo revisarían la aeronave. Sin embargo, realizaron un vuelo de prueba de unos 35 minutos sin autorización.
Tras ese episodio, ambos se retiraron a un hotel de la zona, pero al día siguiente fueron detenidos por Gendarmería Nacional en un control sobre la Ruta Nacional 34, cuando se dirigían nuevamente hacia el aeroclub. Durante el operativo se secuestraron las llaves de la avioneta, bidones de combustible, teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa.
La aeronave, valuada en aproximadamente 150.000 dólares, quedó bajo custodia mientras avanza la investigación. En los teléfonos de los imputados se encontraron conversaciones, registros del vuelo y material vinculado a otras aeronaves.
La fiscalía sostiene que los acusados ingresaron al país por un paso no habilitado y permanecieron varios días a la espera de instrucciones. Por su parte, la defensa aceptó la imputación por el vuelo sin autorización, pero rechazó la acusación de contrabando.
En su resolución, el juez Montoya remarcó que existen indicios de que los imputados pretendían retirar la avioneta del país de forma ilegal. Además, destacó un antecedente relevante del piloto: en 2010 fue condenado en Paraguay a 20 años de prisión por el tráfico de 440 kilogramos de cocaína. Tras cumplir parte de la pena, fue trasladado a Bolivia, donde completó la condena.



