Con la actualización semestral por inflación, desde julio comenzaron a regir los nuevos valores del Impuesto a las Ganancias y del Monotributo, con incrementos en los pisos de tributación, las escalas de facturación y las cuotas mensuales. La modificación responde al mecanismo de ajuste automático establecido por la reforma fiscal, que toma como referencia la inflación acumulada del semestre anterior.
En el caso de Ganancias, el nuevo piso para comenzar a tributar se ubica en torno a $3,5 millones brutos mensuales para un trabajador soltero sin hijos, mientras que para un trabajador casado con dos hijos asciende a aproximadamente $4,64 millones brutos. Estos montos pueden variar según las deducciones personales de cada contribuyente.
Por su parte, el Monotributo también actualizó sus parámetros. Las categorías aumentaron un 14,3%, tanto en los topes de facturación como en las cuotas mensuales, que van desde $42.386 para la Categoría A hasta más de $1,38 millones para la Categoría K en el caso de prestadores de servicios.
Además del incremento de las cuotas, se elevaron los límites de facturación anual para permanecer dentro del régimen simplificado, permitiendo que más contribuyentes continúen como monotributistas sin pasar al régimen general.
La actualización también habilita una nueva recategorización semestral, trámite que deberán realizar los monotributistas cuya facturación, consumo de energía, superficie afectada a la actividad o monto de alquileres haya cambiado durante los últimos doce meses.



