La CGT encabezó un acto en Plaza de Mayo en la previa del Día del Trabajador, donde lanzó duras críticas al Gobierno nacional y advirtió que profundizará las medidas de protesta ante el avance del ajuste económico.
Durante la movilización, que reunió a dirigentes gremiales, organizaciones sociales y militantes, la central obrera afirmó: “Se terminó la paciencia, señor Presidente”, en uno de los mensajes más contundentes de la jornada.
El acto fue encabezado por los integrantes del triunvirato Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, quienes coincidieron en rechazar las políticas económicas actuales y en plantear la necesidad de construir una alternativa política basada en la justicia social.
La manifestación se realizó en un contexto de tensión, luego de que la Cámara de Apelaciones del Trabajo revirtiera una cautelar que frenaba aspectos clave de la reforma laboral impulsada por el Gobierno. En ese escenario, la CGT buscó mostrar fortaleza y capacidad de movilización.
Si bien la plaza no se colmó en su totalidad, una importante cantidad de manifestantes ocupó el sector habilitado y las calles cercanas, con la presencia de referentes sindicales como Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez, Juan Carlos Schmid, Sergio Palazzo y Walter Correa.
El acto incluyó un homenaje al papa Francisco al cumplirse un año de su fallecimiento. El sacerdote Lorenzo “Toto” de Vedia destacó su legado y llamó a priorizar la unidad, al tiempo que cuestionó el enfoque económico actual al señalar que “la realidad es más que el equilibrio fiscal”.
El tono más crítico lo aportó Argüello, quien llamó a profundizar el conflicto social si continúan las medidas oficiales. “Tenemos que decir basta a este gobierno explotador”, expresó, dejando abierta la posibilidad de avanzar con un paro general.
Por su parte, Jerónimo cuestionó el concepto de libertad impulsado por el oficialismo. “No hay libertad cuando no se llega a fin de mes”, sostuvo, en referencia al impacto social de las políticas económicas.
En el cierre, Sola remarcó el rol de la CGT en la protesta, pero también planteó la necesidad de avanzar en la construcción de un nuevo contrato social que priorice la producción y la distribución equitativa de la riqueza.
La central obrera también respondió a cuestionamientos internos y externos, defendió su accionar y llamó a la unidad del movimiento obrero junto a empresarios y pymes, con la mira puesta en consolidarse como actor clave en el escenario político hacia 2027.



