Israel y el Líbano iniciaron un alto el fuego por un período inicial de diez días, tras un acuerdo anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, luego de conversaciones con el mandatario libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
El cese de hostilidades comenzó a regir desde este jueves y tiene como objetivo facilitar negociaciones directas entre ambas partes para avanzar hacia un acuerdo de paz duradero. Según se informó, Estados Unidos actuará como mediador en el proceso y prevé convocar a los líderes a una reunión en Washington.
El acuerdo establece un plazo inicial de diez días, con posibilidad de prórroga si hay avances concretos en las conversaciones. Durante este período, Israel se comprometió a no realizar operaciones militares ofensivas en territorio libanés, aunque mantendrá su derecho a la legítima defensa ante eventuales amenazas.
Por su parte, el Gobierno libanés asumió el compromiso de impedir ataques por parte de grupos armados como Hezbollah, uno de los principales focos de tensión en la región. Este punto es considerado clave para la sostenibilidad del acuerdo.
El primer ministro israelí confirmó que las fuerzas militares permanecerán en una zona de seguridad de 10 kilómetros en el sur del Líbano, con el objetivo de prevenir ataques y garantizar la protección de sus comunidades fronterizas.
En las horas previas al inicio del alto el fuego, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron haber atacado más de 380 objetivos vinculados a Hezbollah, incluyendo lanzadores y centros operativos, lo que evidenció la intensidad del conflicto antes de la tregua.
El acuerdo también contempla que las fuerzas de seguridad libanesas asuman el control exclusivo del territorio, reforzando la soberanía estatal y limitando la presencia de otros actores armados. En paralelo, se prevé avanzar en la discusión sobre la demarcación de la frontera, uno de los puntos históricos de conflicto entre ambos países.
La evolución de las negociaciones y el cumplimiento de los compromisos asumidos serán determinantes para definir si el alto el fuego puede extenderse y transformarse en un acuerdo de paz estable en la región.



