Uruguay dio un paso clave en materia sanitaria y legal al reglamentar la ley que regula la eutanasia, tras la firma del decreto por parte del presidente Yamandú Orsi.
La normativa, conocida como ley de “muerte digna”, había sido aprobada por el Senado en octubre de 2025 y ahora quedó formalmente en vigencia en todo el país. De esta manera, Uruguay se convierte en el tercer país de la región y el undécimo a nivel mundial en permitir la eutanasia activa, es decir, la intervención médica destinada a provocar la muerte en pacientes con enfermedades graves.
El propio Orsi destacó el proceso previo a la implementación de la ley: “Firmé el decreto reglamentario luego de un proceso largo de debate, reflexión y escucha”, señaló. Además, remarcó que la decisión se apoyó en discusiones éticas, filosóficas y sociales, y subrayó que “la dignidad humana está en el centro de las decisiones más complejas”.
La legislación fue aprobada con el respaldo del oficialismo y parte de la oposición, lo que permitió su sanción definitiva. En ese contexto, también se avanzó previamente en el fortalecimiento de los cuidados paliativos como parte del abordaje integral.
Quiénes podrán acceder
La normativa establece que podrán solicitar la eutanasia personas mayores de edad, que estén en pleno uso de sus facultades y padezcan una enfermedad incurable e irreversible en etapa terminal.
También contempla casos de sufrimiento considerado insoportable, con deterioro grave y progresivo de la calidad de vida.
Cada pedido deberá ser evaluado por un equipo multidisciplinario del sistema de salud, con informes médicos y psicológicos. Además, el paciente podrá revocar su decisión en cualquier momento del proceso.
Con esta reglamentación, Uruguay se posiciona como uno de los países con legislación específica en la materia en América Latina, avanzando en el reconocimiento legal del derecho a decidir sobre el final de la vida en determinadas circunstancias.



