El Gobierno nacional enviará la próxima semana al Congreso el proyecto de Reforma Electoral que impulsa la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), junto con cambios en el financiamiento de los partidos políticos y el sistema de votación.
La iniciativa, definida por la mesa política del oficialismo, se encuentra en su etapa final de redacción y sería girada a la Cámara de Diputados en los próximos días, una vez que se ultimen detalles técnicos. El proyecto propone, además, avanzar en un rediseño de la Boleta Única de Papel y en nuevas reglas para la constitución de los espacios políticos.
Uno de los ejes centrales es la eliminación del financiamiento público de campañas, que sería reemplazado por aportes privados, donaciones y cuotas de afiliados. Este punto genera cuestionamientos desde distintos sectores, que advierten sobre posibles desigualdades entre partidos y falta de transparencia en los recursos.
En el plano político, la propuesta enfrenta resistencias tanto de la oposición como de aliados del oficialismo, como sectores del PRO y la UCR, que consideran a las PASO una herramienta clave para definir candidaturas y ordenar internas partidarias.
El tratamiento legislativo podría demorarse debido a la baja actividad prevista en el Congreso durante los próximos días. Más de 20 legisladores de distintos espacios viajarán a Estados Unidos para participar de actividades académicas, lo que afectará el funcionamiento de comisiones clave como la de Asuntos Constitucionales.
Desde la Casa Rosada sostienen que, al no tratarse de un año electoral, el contexto es propicio para debatir una reforma estructural del sistema político, aunque el escenario anticipa una discusión intensa en el ámbito parlamentario.



