Vecinos de un barrio de 500 viviendas, ubicado en la zona conocida como Humedales del Oeste, realizaron un reclamo público para visibilizar la situación que atraviesan a diario y que, aseguran, los hace sentir “olvidados por el municipio”.
Según expresaron, no están solicitando obras de gran magnitud ni asfaltado, sino una medida básica: el riego de las calles de tierra. Indicaron que el polvo constante, sumado a la falta de mantenimiento, afecta la salud, la vida cotidiana y la dignidad de quienes viven en el lugar.
En ese sentido, señalaron que cuando hay viento se vuelve imposible abrir las ventanas, que los niños respiran polvo de manera permanente y que circular por el barrio resulta muy difícil. La situación, sostienen, se agrava por la falta de respuestas y presencia del Estado.
“Pagamos impuestos como cualquier otro vecino y merecemos el mismo trato”, manifestaron en su mensaje, y remarcaron que un camión regador no representa un lujo, sino una necesidad básica para mejorar las condiciones de vida en el barrio.





