El temporal que afectó a Paraná durante la tarde y noche del miércoles dejó 25 milímetros de lluvia, voladuras de techos, caída de árboles, cables y daños en distintos sectores de la ciudad. Defensa Civil desplegó operativos para asistir a los vecinos y retirar estructuras que representaban un riesgo.
Lucas García, integrante de Defensa Civil de la Municipalidad de Paraná, explicó que los equipos trabajaron desde la tarde del miércoles hasta la mañana de este jueves debido a los inconvenientes provocados por las fuertes ráfagas de viento provenientes del sur. La situación meteorológica había pasado de alerta amarilla a naranja.
Según detalló García, una de las principales consecuencias fueron las voladuras de techos precarios, afectando especialmente a viviendas cuyas estructuras no resistieron la intensidad del viento. Uno de los sectores más perjudicados fue el barrio San Martín.
Otro de los puntos afectados fue el Club Peñarol, donde cedió un paredón. En las inmediaciones también se registraron árboles dañados y una importante cantidad de cables caídos, por lo que se debieron extremar las medidas de seguridad.
Los operativos se realizaron en coordinación con personal de Protección Civil y Enersa, principalmente ante los inconvenientes ocasionados en el tendido eléctrico. También se brindó asistencia a vecinos de los barrios Illia y 4 de Junio, donde se registraron daños y colapsos de estructuras precarias.
Las tareas de relevamiento y asistencia continuaron durante la mañana del jueves en distintos puntos de la capital entrerriana.
Desde Defensa Civil recomendaron mantenerse atentos a las alertas meteorológicas y recurrir a los canales oficiales ante situaciones de riesgo. Para solicitar asistencia, los vecinos pueden comunicarse al 147 o al 103.
El temporal también provocó daños en otras localidades de Entre Ríos. En Concordia se registraron calles anegadas, árboles y cables caídos; en Concepción del Uruguay, voladuras de techos, árboles y postes afectados; mientras que Gualeguaychú sufrió cortes de energía y la caída de un poste sobre calle Ituzaingó, cerca de la Costanera. En San Salvador, las precipitaciones alcanzaron los 32 milímetros hasta las 22 del miércoles y las ráfagas derribaron postes de luz.







