El Senado de Entre Ríos avanzó en el tratamiento de un proyecto impulsado por el Ejecutivo provincial que propone eximir del pago de Ingresos Brutos a pequeños contribuyentes monotributistas de las categorías A, B y C, siempre que desarrollen actividades comerciales.
La iniciativa busca reducir la carga impositiva sobre pequeños comercios, en un contexto en el que la provincia plantea la necesidad de avanzar progresivamente en una reducción de impuestos, pero manteniendo el equilibrio de las cuentas públicas.
EL PEDIDO DE LA OPOSICIÓN
Durante el debate, legisladores de la oposición plantearon ampliar el alcance del beneficio para incluir también a quienes desarrollan actividades de servicios.
El planteo contempla a trabajadores que realizan distintos oficios, como plomeros, carpinteros y otros prestadores de servicios, quienes actualmente también deben afrontar el pago de Ingresos Brutos.
Además, propusieron extender el beneficio a categorías superiores del monotributo, tanto comerciales como de servicios, especialmente para contribuyentes que mantienen deudas y atraviesan dificultades económicas.
EL OFICIALISMO PLANTEA UNA AMPLIACIÓN PROGRESIVA
Desde el oficialismo reconocieron la necesidad de avanzar hacia una reducción de la carga tributaria, aunque señalaron que actualmente existen límites vinculados al equilibrio fiscal de la provincia.
El senador Vergara sostuvo que la intención es ampliar progresivamente el beneficio hacia el sector de servicios y categorías superiores, pero que en esta primera etapa se priorizará a los pequeños comercios.
La medida, tal como está planteada actualmente, alcanzaría a unos 50.000 contribuyentes de las categorías A, B y C que desarrollan actividades comerciales en Entre Ríos.
“Tenemos que hacer menos gravosa la presencia del Estado”, fue uno de los conceptos planteados durante el debate, en el marco de una serie de medidas destinadas a incentivar la actividad privada y las inversiones.
OTRAS MEDIDAS DE INCENTIVO
Durante el tratamiento también se mencionaron otras herramientas de alivio impositivo, entre ellas la exención del anticipo 12 para quienes hayan abonado los dos anticipos anteriores en tiempo y forma.
A esto se suman medidas vinculadas con la promoción de inversiones y beneficios destinados a impulsar la economía del conocimiento.
El objetivo planteado por el Ejecutivo es avanzar gradualmente en una reducción de la presión tributaria, mientras que desde distintos sectores se reclama que estos beneficios alcancen a más actividades y contribuyentes.
Por ahora, el debate continúa en el Senado y uno de los principales puntos de discusión es si el beneficio para los pequeños contribuyentes podrá ampliarse posteriormente al sector de servicios y a categorías superiores del monotributo.








