Christa Pike, la única mujer condenada a muerte en Tennessee, Estados Unidos, sobrevivió al procedimiento de ejecución mediante inyección letal realizado el miércoles y permanecía hospitalizada bajo atención médica.
Según sus abogados, Pike recibió dos dosis de pentobarbital, pero no perdió el conocimiento. La defensa sostuvo que la mujer continuaba con pulso y que podía escucharse su respiración luego de la administración de la sustancia.
El episodio llevó al gobernador de Tennessee, Bill Lee, a ordenar una investigación “exhaustiva e independiente” para determinar qué ocurrió durante el procedimiento. Además, suspendió la última ejecución prevista para este año en el estado.
El Departamento Correccional de Tennessee aseguró que se siguió el protocolo establecido y sostuvo que la sustancia utilizada había demostrado previamente su efectividad.
Periodistas que presenciaron el procedimiento relataron que Pike permaneció consciente al ingresar a la cámara de ejecución de la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, en Nashville. Durante el procedimiento, habría manifestado sentir una sensación de ardor en uno de sus brazos y preguntado si era normal.
Las cortinas que separaban la cámara del sector destinado a los testigos fueron cerradas temporalmente y, posteriormente, permanecieron cerradas durante casi una hora. Los periodistas aseguraron que durante ese período podían escuchar la respiración de Pike. Más tarde fueron retirados del lugar y vehículos de emergencia llegaron a la prisión.
El caso generó repercusiones entre organizaciones vinculadas con la pena de muerte. Robin Maher, directora ejecutiva del Centro de Información sobre la Pena de Muerte, sostuvo que el episodio no tenía precedentes en la era moderna. El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió que no se realice un nuevo intento de ejecución contra Pike.
La ejecución había sido demorada previamente durante unas nueve horas por distintas resoluciones judiciales. Finalmente, la Corte Suprema de Estados Unidos permitió que Tennessee continuara con el procedimiento.
Pike, de 50 años, fue condenada por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en enero de 1995. Según la causa, Pike, su novio y otro joven llevaron a Slemmer hasta una zona boscosa del campus de la Universidad de Tennessee, donde fue atacada y asesinada.
El episodio se convirtió además en el segundo procedimiento de ejecución fallido en Tennessee durante 2026. En mayo, otra ejecución había sido cancelada porque el personal médico no pudo encontrar una vena adecuada para administrar la sustancia letal.
Tras lo ocurrido, la investigación ordenada por el gobierno de Tennessee buscará determinar qué falló durante el procedimiento y cuáles serán los próximos pasos en el caso de Pike.








